Una pared vegetal es una pared de cultivo: la instalación de plantas, de diversas especies, en una fachada que del mismo modo que los jardines verticales, implementan la naturaleza en las ciudades con múltiples beneficios.

Una pared vegetal es el producto de la observación, el estudio y la investigación en un campo (la bioconstrucción) que desarrolla en conjunto estética, arquitectura, jardinería y biología para adaptar las ciudades, entre otras muchas cosas, al ya presente cambio climático.

Espacios verdes integrados en las ciudades, en las paredes y fachadas de sus edificios, no solo como elementos decorativos sino como verdaderos dispensadores de oxígeno, protectores de la biodiversidad y reguladores de la contaminación que las urbes producen.

Por otra parte, la evolución en la construcción de paredes vegetales alcanza su cenit en el desarrollo de sistemas inteligentes, con parámetros de medición completamente monitorizados, que hacen de ellos verdaderos ecosistemas verticales adaptados a las vanguardias tecnológicas de nuestros tiempos, reduciendo el coste de su mantenimiento.

En construcción se buscan materiales que sean buenos aislantes térmicos y acústicos. Una cuestión que la bioconstrucción resuelve desde el confort, pero también de sostenibilidad y ahorro de energía. En este contexto emergen las paredes vegetales: el siguiente paso en la evolución de la arquitectura y la jardinería.

Tipos de paredes vegetales

  • Pared interior vegetal: pueden ser usadas en restaurantes, hoteles o edificios públicos, entre otros edificios, actuando como aislantes acústicos y térmicos, ofreciendo, a su vez, un efecto psicológico y emocional positivo a sus usuarios.
  • Pared exterior vegetal : como calles peatonales, con circulación de peatones o tráfico rodado, donde se puede acumular grandes niveles de contaminación medioambiental y acústica. Lugares donde la pared vegetal va a actuar como un absorbente del ruido y la contaminación (las plantas absorben los contaminantes, polución, Co2 y partículas en suspensión en el aire).

Una de las primeras paredes vegetales han sido, tradicionalmente, las enredaderas domésticas, las cuales han evolucionado en sofisticados sistemas de instalación a través de soportes metálicos en los que se apoyan los módulos vegetales: una estructura basada en cajas de polietileno revestidas de un sustrato donde se sitúan las plantas.

Es importante subrayar que cada proyecto en bioconstrucción debe usar un tipo de planta adecuado al clima local donde la pared vegetal vaya a ser instalada. Y en función de esta necesidad, se podrían colocar dentro o fuera de los edificios.

Por tanto, y a la vista de estos datos, parece evidente que la bioconstrucción está aportando una mejora considerable, en relación a los materiales y beneficios, si la comparamos la construcción tradicional.

Mantenimiento de una pared vegetal:

Como cualquier jardín, una pared vegetal ha de ser mantenida. Hablamos de limpieza, riego, poda, pinzados, abonado, especies, reposición de plantas etc. No obstante, los modernos sistemas de jardinería inteligente ahorran tiempo, dinero y energía en cualquier proyecto de bioconstrucción.

El uso de la tecnología de vanguardia garantiza paredes vegetales más eficientes y autosuficientes. Es lo que se conoce como jardinería vertical inteligente (sofisticados aparatos de control y gestión que incorporan la comunicación real con las plantas (Internet de las plantas) como Fliwer o iPanel).

Estos avanzados sistemas permiten la optimización máxima de los recursos instalados sobre la pared: tanto del tiempo dedicado a las visitas necesarias para su mantenimiento, como del agua para el riego, ya que es la propia planta la que reconoce cuando tiene o no suficiente agua. Se trata de un tipo de herramientas que se pueden usar, además de en esta pared ecológica, en cualquier otro proyecto relacionado con el área verde o la jardinería en general.

Las pared vegetal es una de las construcciones más vistosas en el mundo de la sostenibilidad. Estructuras verdes que trascienden a lo estético para aportar enormes beneficios a la sociedad, entre ellos: la minimización de las inundaciones, la integración y mimetización de edificios en zonas con vegetación o, como ya hemos mencionado, la eliminación de las sustancias nocivas del aire en las ciudades.

Además, el ahorro en la factura eléctrica que se conseguirá una vez acabada la fachada vegetal, será el mismo que el gasto en mantenimiento. Objetivo cero para los proyectos de jardinería inteligente cuyo objetivo último es la autosuficiencia de sus proyectos.

Gracias a las evidentes mejoras estéticas y efectos positivos sobre la contaminación, las paredes vegetales son un sistema de bioconstrucción al alza en los proyectos arquitectónicos actuales. Y aún más dado a que, debido a su capacidad para la retención de agua, son fabulosas aliadas para impedir inundaciones y crear biodiversidad dentro de las ciudades.

 

fachada vegetal

Beneficios de la pared vegetal como un nuevo concepto de paisaje urbano

  • Mejora la salud y el bienestar de sus usuarios y los ciudadanos en general.
  • Actúan como aislantes térmicos, mejorando la calidad del edificio por su función de revestimiento.
  • Ahorran considerablemente la energía del edificio. Este tipo de pared verde tiende a la autosificiencia.
  • Reducen la contaminación acústica hasta 10 decibelios. La pared verde vegetal es un aislante natural del ruido.
  • Disminuyen la concentración de Co2 en el aire gracias a la actividad natural de fotosíntesis que producen las plantas del muro verde. Mejoran la calidad del aire y reducen las partículas pesadas del aire. La pared verde vegetal desarrolla un concepto de sostenibilidad imperativo en relación al inminente cambio climático; algo que las administraciones públicas ya han tomado en consideración para el año 2020.
  • Favorecen la biodiversidad en las ciudades. Un elemento que la construcción tradicional obvia.
  • La mejora acústica es sustancial entre las estancias internas del edificio y fuera de él.
  • La estética del edificio se moderniza y embellece. La pared queda revestida de un manto verde natural impresionante.
  • El edificio se revaloriza.
  • Suponen un distintivo diferenciador para los servicios de jardineros y arquitectos.
  • Las paredes vegetales contribuyen a una transición ecológica sostenible, necesaria y de futuro.

En conclusión, la pared verde vegetal es un sistema de bioconstrucción que usa diversas composiciones naturales, las cuales, ajustadas a las condiciones climatológicas de las especies vegetales y su localización, integran naturaleza y diseño en las estructurales de cada proyecto. Una fórmula necesaria de arquitectura sostenible que aporta numerosos beneficios y ventajas para la economía, medioambiente, sociedad, estética urbana y, naturalmente, la salud de los ciudadanos y del planeta.

Pared vegetal: ecosistemas verticales en las fachadas
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