Hablamos sobre sostenibilidad, arquitectura, cubiertas verdes e investigación de sistemas constructivos con Gabriel Pérez Luque, profesor e investigador en la Universidad de Lleida.

¿Son compatibles el crecimiento económico y la sostenibilidad?

Lo tendrían que ser. Es una demanda ética para el sector productivo el hacerlos compatibles. Lamentablemente, hoy en día no lo son, fundamentalmente porque a los precios de los productos y servicios no se les incorpora el coste real del impacto medioambiental asociado a la actividad económica.

¿En qué se basa el desarrollo sostenible?

El concepto es muy claro, lo definieron en 1987 en el “Informe Brundtland” de la Naciones Unidas, El desarrollo sostenible es el desarrollo que satisface las necesidades de la generación actual sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. El problema es que la sociedad actual se ha acomodado en una “sostenibilidad débil”, que no considera el daño permanente que se está causando al planeta.

¿Quién decide los objetivos de desarrollo sostenible?

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible fue adoptada por todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas en 2015, proporcionando un plan compartido para la paz y la prosperidad de las personas y el planeta, ahora y en el futuro. Para lograr este desafío, se han establecido los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que son un llamado urgente a la acción de todos los países, desarrollados y en desarrollo, en una asociación global.

¿Se puede crear un mundo auto-sostenible?

El principal problema que ha de afrontar la humanidad en el futuro es el del crecimiento “exponencial” de la población. Esto es así y es el problema real. Mientras llega ese momento, la sociedad, y especialmente el sector productivo, han de apostar por una “sostenibilidad fuerte” que considere el impacto que se está produciendo sobre el planeta.

¿Qué propondrías a las instituciones públicas y diferentes agentes sociales para evitar los efectos del cambio climático?

Aplicar políticas claras y firmes para que el sector productivo considere el cierre de los ciclos de la energía, el agua y los materiales en el diseño de cualquier producto o servicio. O sea, solo energías renovables, cero residuos y uso racional del agua disponible (cantidad de agua utilizada y calidad de retorno al medio ambiente).

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Gabriel Pérez Luque

Desde el sector de la arquitectura y la construcción, ¿como se podría abordar la problemática de la sostenibilidad?

Una arquitectura y construcción sostenibles han de estar basadas en tres principios fundamentales:

  1. Hay que diseñar los edificios como “procesos” no como “objetos” que se entregan y ya está. Por lo tanto hay que diseñar cada una de las fases de la vida del edificio, en cada una de ellas evaluar el impacto medioambiental producido y, evitarlo (sostenibilidad fuerte), o si no es posible, reducirlo o imputarle un coste económico (sostenibilidad débil).
  2. Bajo esta concepción, a los criterios tradicionales de diseño, o sea criterios estéticos, funcionales y económicos, hay que añadir los criterios medioambientales.
  3. Finalmente, hay que diseñar siempre considerando el cierre de los ciclos implicados, energía, materiales y agua.

Me encanta la arquitectura, admiro la capacidad de los arquitectos/as de crear obras de arte, dotándoles de habitabilidad y funcionalidad, pero tienen que entender que es una demanda ética el incorporar los criterios de sostenibilidad en los diseños arquitectónicos, y que hacerlo no ha de suponer ningún inconveniente para la creatividad o la estética, sino todo lo contrario un reto apasionante del cual han de hacer partícipes a otras profesiones con los conocimientos necesarios. La arquitectura inerte, estática, ha de dar paso a la arquitectura viva, cambiante, adaptable, y por tanto, soporte de vegetación.

En relación a las cubiertas verdes, ¿cuáles son sus beneficios dentro del edificio en el que se instalan?

La denominada “infraestructura verde urbana”, entre las que se encuentran las cubiertas ajardinadas y los sistemas de vegetación vertical, proporcionan muchos beneficios a nivel del edificio, sobradamente demostrados científicamente, que compensan con creces el coste de mantenimiento asociado. Entre otros destacaríamos, la capacidad de aislamiento térmico y acústico, la protección de los materiales de construcción de la envolvente del edificio (por ejemplo las membranas impermeabilizantes), etc.

Háblanos del papel que pueden desempañar las cubiertas verdes en relación al efecto “isla de calor” en las ciudades y del calentamiento atmosférico urbano.

A nivel de ciudad, la infraestructura o cubierta verde urbana contribuye a la reducción del efecto de isla de calor, gracias a la evapotranspiración de las plantas, pero también, ayuda a la reducción del ruido urbano, a la captación de contaminantes y CO2, a la reducción del agua de escorrentía urbana, es soporte de biodiversidad en el interior de las ciudades, y contribuye a la mejora del bienestar de las personas gracias al componente estético y de conexión con la naturaleza.

Háblanos de tus proyectos de investigación. ¿Cuáles son los sistemas constructivos más innovadores para una cubierta vegetal?

En la Universidad de Lleida estamos trabajando con infraestructura verde desde hace 12 años. Nuestro principal objetivo ha sido la cuantificación de los beneficios aportados por estos sistemas constructivos, fundamentalmente des del punto de vista del ahorro de energía y acústico. A la vez, hemos tratado de incorporar innovaciones a sistemas comerciales existentes proponiendo materiales más sostenibles sin perder la funcionalidad del producto. Estos trabajos pueden consultarse en el siguiente enlace a mis proyectos.

Ahora nos estamos centrando más en cómo superar las barreras que condicionan su uso generalizado, que fundamentalmente están asociadas a los costes de mantenimiento i la biofobia. Cómo actualmente no se considera el edificio como un proceso, no se diseña contando los beneficios que aportará al edificio y a la ciudad la incorporación de las plantas y, por lo tanto, siempre será más lógico escoger soluciones inertes propias de la infraestructura gris (por ejemplo una lamas de PVC frente a una cortina vegetal). Por otro lado, hay que hacer una gran labor divulgativa sobre los beneficios para la salud humana y el bienestar de las personas de los diseños arquitectónicos biofílicos.

Sin duda, los sistemas más innovadores son aquellos en los que el diseño del sistema constructivo no contempla tan solo la supervivencia de las plantas, minimizando el mantenimiento, sino que además optimiza la provisión de los beneficios, tanto a nivel de edificio como de ciudad. En este sentido el desplazamiento de los sistemas hacia una versión más “smart”, en la que el control de diferentes parámetros, como la humedad, la temperatura, la conductividad eléctrica, etc. ha de suponer una mejora considerable, que vale la pena explorar.

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¿Qué es la agricultura vertical y qué repercusión tendría en las sociedades?

Están apareciendo en los últimos años sistemas de producción intensivos de diferentes productos agrícolas en la que el mecanizado de la producción es en vertical. De hecho es una gran idea para ser implementada en el perímetro de las ciudades, ya que a menudo hay muchos edificios industriales que podrían ser rehabilitados para este uso. Como siempre, hay que hacer balance entre las ventajas e inconvenientes: Por un lado acercas la producción a los grandes puntos de consumo, la ciudad, pero por otro lado, se trata de un reto tecnológico de gran nivel y desplazas parte de la producción actual. Se ha de tener en cuenta que estas tecnologías solo cubrirían una parte de la producción y que no todos los productos se pueden producir de acuerdo a estas técnicas. Muy interesante, pero hay que ver cómo va evolucionando.

¿Cómo intuyes que serán las ciudades dentro de 20 años?

Supongo que no serán muy diferentes de cómo son hoy en día, pero de mayores dimensiones. Lo que si tengo claro es que la vegetación, más que nunca, ha de jugar un papel fundamental, y que por lo tanto las administraciones han de apoyar y potenciar la implementación de infraestructura verde. Los sistemas de zonas verdes tradicionales (parques, jardines, arbolado lineal, etc.) están soportando actualmente una gran presión antrópica, de uso y de contaminación, y por lo tanto deben ser complementados por las nuevas tecnologías, como las cubiertas ajardinadas y los sistemas verticales de vegetación de edificios.

Sin duda, la recuperación del espacio de cubierta para nuevas actividades, en la que la vegetación es un elemento clave, y el uso de las superficies de fachada, actualmente perdidas en muchos casos, son una buena estrategia para las ciudades del futuro.

Entrevista a Gabriel Pérez Luque, profesor e investigador en la Universidad de Lleida
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