Estos son los 4 aspectos más relevantes a tener en cuenta a la hora de instalar luz artificial en un jardín vertical

Las plantas son seres vivos que, más allá del sistema que escojamos para cultivarlas, necesitan también de uno de sujeción radicular (esto es, la maceta o similar), otro de agua (el vehículo para transportar los nutrientes del sustrato, para la hidratación de las plantas), y otro de luz (para que puedan realizar la fotosíntesis). Es en este último punto, la iluminación, donde entra en juego la luz artificial de un jardín vertical.

A veces, impulsados por la necesidad de incluir un jardín vertical interior en alguno de nuestros proyectos, dejamos de lado aspectos de lo más importantes con respecto a la luz. Nadie duda de que disponer de un medio de cultivo (sustrato) o de agua es básico, pero, a menudo, el tema de la luz se resuelve con la decisión de optar por plantas de sombra o de pocas necesidades lumínicas.

En parte, esta decisión es correcta. Pero lo que solemos entender por “pocas necesidades lumínicas” acepta un gran abanico de valores. Dichos valores se mesuran por lumens o por lux (un lux equivale a un lumen en 1 m2). También hay casos en los que se dispone de esos Lux o Lumens necesarios, pero su calidad (medida en función de la temperatura color que presentan) no es la más adecuada, pues los rangos óptimos se encuentran en las tonalidades azules y rojas, y las ocres y verdes son menos eficientes.

Cuatro aspectos a considerar para la luz artificial de un jardín vertical

Por lo tanto, y vistos estos puntos críticos, podemos afirmar que es necesario tener la siguiente información para poder determinar qué tipo de luces instalar si la cantidad de luz solar natural durante el día no es suficiente, sobre todo, en proyectos de interior:

  • Luxes existentes en la zona del jardín. Para ser profesionales, convendría tomar las pertinentes lecturas de la iluminación solar con un luxómetro, o app móvil con dicho fin, en distintas partes de la pared y a diferentes horas del día, para medir la iluminación natural de la que disponemos. Solo así sabremos cómo corregir la posible falta de luz.
  • Distancia a la que queremos instalar las lámparas. Como es lógico, 20w en LED no tienen el mismo efecto sobre las plantas si el foco está a 1 m del jardín que si está a 10. La gráfica de distribución del haz lumínico nos dará una información más que valiosa sobre a qué distancia poner las lámparas.
  • Tipología de la luminaria a instalar en el jardín. Cada bombilla o luminaria tiene rendimientos distintos y emite en longitudes de onda distintas (color de la luz). Por ello es conveniente que, previamente, tengamos las características de la luminaria, para poder escoger el tipo de luz más adecuada para interior o exterior.
  • Los vatios no se suman para dar el doble de luz. Es decir, si un LED de 7W da 200 Lumens, 2 luminarias de 7W juntas no darán 400, ya que el cálculo no es aritmético. Para saber las cantidades es mejor dirigirse a profesionales o a las propias casas comerciales de luces.

Esperamos que esta información haya sido de utilidad y que, en caso de que necesitéis luz artificial como apoyo para un jardín vertical, podáis resolver, o al menos entender, por qué es necesario un soporte lumínico.

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